Aventura Transexual
Posted by Laura Tranx in Relatos Transexuales
Cierto dÃa salà de la oficina más temprano, después de navegar (Internet) por varias páginas eróticas, sentà la necesidad de poseer alguna mujer y si era prostituta mucho mejor. Me dirigà al centro en donde lo primero que vi fue una mujer alta, delgada, atractiva, fina y muy hermosa, no dudé en acercarme y preguntar ¨amiga, ¿cuánto me cobras el servicio?¨, a lo que ella con una voz un poco extraña me respondió ¨20 soles el servicio completo¨
(es equivalente a unos 7 dólares americanos), me apresuré en aceptar su oferta y nos fuimos por un lado de la calle, no pude evitar tocarles las nalgas, estaban muy duritas y eran muy redonditas como mandadas hacer, luego empecé a recorrer sus piernas hasta donde mis manos llegaban, intente acariciar su entrepierna pero noté que se incomodó, yo lo entendà y solamente la abracé mientras llegábamos al Hostal, al entrar la jale con una sensual rudeza y le di un beso en los labios, el mismo que fue correspondido, continuando nuestro rumbo a la ventanilla (caja) abrazado como dos enamorados.Una vez dentro de nuestra habitación tenÃa unas enormes ganas de hacer mÃo aquel cuerpo, parecÃa que el semen se me salÃa del miembro, pero querÃa excitarme todavÃa más, le pedà que me besara todo el cuerpo y me desnudara ella se acerco a mà me sujetó la cabeza y me beso en los labios, sentÃa su lengua dentro de mi boca como si estuvieran buscando algo, yo se la chupaba, también intentaba meterle mi lengua en la suya pero no podÃa, mientras sus manos acariciaban mi pene por encima del pantalón y los pasaba por mi cintura, me apretaba las nalgas.
Me desabotonó la camisa con una facilidad de profesional, me sacó la correa al mismo tiempo que me bajaba el pantalón, entonces su boca rozaba mi pene, yo deseaba que me la chupara en ese momento, pero también querÃa hacerlo más excitante, sacó una larga lengua y lamió mis testÃculos, succionó mi pene, jamás habÃa sentido lo que ella mi hizo, su boca me hacÃa ver estrellas, estaba a punto de correrme cuando con la lengua y el paladar lo apretó, evitando que se me viniera en su boca, ella todavÃa estaba vestida yo le tocaba los pechos y las nalgas con una desesperación única.
Entonces me echó en la cama para lamerme todo el cuerpo, comenzó por los labios, el cuello, abdomen, piernas, parecÃa que se habÃa enamorado de mÃ, luego me pidió que me volteara, a lo cual accedà inmediatamente, estaba muy excitado y hasta ese momento todo lo que me hacÃa me encantaba, empezó a lamerme la espalda, la cintura, las nalgas, entonces sentà que su lengua recorrÃa la raya de mi trasero, sentà por primera vez un nuevo placer, nunca me habÃan besado el trasero y menos lamerme por entre mis nalgas, pero ella me alocaba, poco a poco fui abriendo más mis piernas, hasta que empezó a lamerme el ano, el placer era indescriptible, nunca sentà aquello, fue entonces que decidà tomar la iniciativa, no podÃa soportan más el semen dentro de mÃ, me paré y empecé a besarla a meterme mi lengua en su boca a apretarle las nalgas, el cierre de su vestido fue un fácil obstáculo para mis intereses se quedó en trusa y sostén, para eso ella sintió que mi pene estaba muy duro como queriendo explotar, y me dijo ¨jamás alguno de mis clientes ha estado como estás tú en estos momentos, tengo ganas de chupártelo¨ al mismo tiempo que se arrodilló y comenzó su boca a trabajar, ya no aguantaba más y le pedà que se quitara el calzón para correrme dentro de ella, pero me pidió algo que me excitó todavÃa más, me dijo ¨métemelo por el culo y córrete ahè, ni corto ni perezoso acepté, imaginaba que estaba sobreexcitada y querÃa sentir mi grueso pene en su ano, se volteó y se bajó el calzón al mismo tiempo que se echaba boca abajo entonces me acerqué y con la cabeza del pene empecé a frotar su culo, lo introduje poco a poco, observaba sus manos presionar las sábanas, lo cual me calentaba más, de repente se lo introduje todo, mi cetro entraba y salÃa de aquel culito, ella gemÃa alocadamente, yo sabÃa que no durarÃa mucho y me detenÃa a besarle el cuello a la vez que aguantaba el semen que querÃa salirse, ella me gritaba que no me detuviera, fue entonces que se me vino un torrencial de leche en ese culo, ya era lo máximo, aún después que me corrà sentÃa ganas se seguir haciéndolo, fue entonces que me pregunto si querÃa que me estimulara, yo acepté y empezó nuevamente a chuparme el pene, me preguntó si le habÃa gustado que ella me lamiera el culo, yo le contesté que a pesar que era algo nuevo me habÃa excitado, entonces sin decirme nada me volteo y con mucha suavidad abrió mis piernas su lengua presionaban mi ano de una manera que el pene no tardo mucho en erectarse nuevamente, y lo seguÃa lamiendo, en eso su boca subió hasta donde se junta mi raya trasera con mi espalda para lamerme mientras su dedos presionaban mi ano, era algo nuevo pero me gustaba en demasÃa, querÃa penetrarla nuevamente, en ese instante me pregunto ¨¿te puedo introducir un dedo en tu ano?¨, dudé un momento pero aún incrédulo le dije que sÃ, ella comenzó acariciándome luego su dedo anular se introdujo lentamente en mi ano, cuando sentÃa que yo reaccionaba lo sacaba para después metérmelo más suave, hasta un momento que tenÃa todo el dedo dentro de mà y yo gemÃa de placer, no lo podÃa creer aquel jueguito me encantaba, aquella linda mujer me estaba metiendo su dedo en el ano y a mà me gustaba, luego mientras agitaba su dedo dentro de mÃ, se acercó por el costado y me comenzó a besar, nuevamente sentà su lengua explorando dentro de mi boca, me preguntó ¨¿puede seguir haciéndolo, quizá con dos dedos?¨, nuevamente acepté, estaba demasiado excitado como para negarme, pensé además nuevamente que todo lo que me hacÃa me satisfacÃa, entonces regresó a mi trasero, sentà que terminó de quitarse el calzón que hasta entonces lo tenÃa a la altura de la cintura, me abrió las nalgas mientras yo esperaba sentir dentro de mà sus dos dedos, fue entonces que entraba en mà algo más grande que dos dedos, me daba un enorme placer que ni siquiera le pregunte si eran sus dos dedos, empezó a agitarse hacia adelante y atrás, su rostro por detrás se acercó al mÃo y no besamos mientras ella me penetraba, en un momento que ella estaba excitadÃsima su mano izquierda se puso sobre mi antebrazo izquierdo y su mano derecha sobre mi antebrazo derecho, se empezó a mover con furia, yo gozaba, me gustaba mucho, pero inmediatamente noté aquel detalle e intenté pararme, ella me cogió los brazos con fuerza y empezó a follarme con más fuerza, creo que mientras más fuerza yo hacÃa por sacármela de encima, él (en ese momento ya me habÃa dado cuenta que no era una mujer, sino un hombre), se excitaba más, tanto que en unos segundos se corrió en mÃ, ese fue el momento máximo, me quedé sin fuerzas pues todos mis sentidos estaban puestos en sentir y gozar aquella primera corrida dentro de mi ano, no lo podÃa creer, un hombre me estaba penetrando y yo estaba gozando, también sentÃa que querÃa correrme, me olvidé que era un hombre y lo volteé, lo penetre nuevamente, su culo para entonces estaba más dilatado, no pasaron ni tres minutos y nuevamente mi semen salió violentamente, quedé exhausto de tanto placer, me eche, y ella o él también lo hizo, pero noté una actitud de culpabilidad y vergüenza, entonces me dijo ¨disculpame, quise decirte desde un comienzo que era gay, pero estabas tan excitado y yo también tan excitada, que temà arruinar el momento”, aquella mirada casi con temor me calmó los ánimos y me puse a conversar con él, se puede decir que era una hermosa mujer, solo que con pene, le conté que primera vez que me pasaba algo asÃ, que nunca habÃa tenido esa experiencia y que nunca lo volverÃa hacer, solamente con ella, a lo que ella me dijo que yo también era gay por que me gustaba que me follaran, no lo acepté, le pagué lo que convenimos, y nos citamos para otro dÃa.
Hoy tres años después de aquella experiencia, recuerdo que no vimos muchas veces con aquella ¨mujer¨, y que muchas veces la penetré y también me penetró, luego me animé a hacerlo con otros hombres, siempre haciendo de hombre y mujer a la vez, hasta que ahora último solo contrato hombres activo, casi ya no hago papel de hombre, en fin, creo que me gustan las dos cosas, estoy feliz, y pienso que si nunca hubiera tenido aquel error, jamás hubiera descubierto mi verdades inclinación.